
Posiblemente todo halla sido cosa del azar y la suerte o de estar en el momento justo y preciso.
Nunca pedimos lo que nos ocurre,pero no estoy segura de que quisieramos elegir todo aquello que nos pasa,si tuvieramos esa estupenda y inquietante opción,elegirian todo lo mejor para nosotros,y si acaso para nuestros allegados o congéneres,sin importar que por cada desgracia de la que te has librado tan apresuradamente recaerá sobre cualquier persona,por que la balanza debe seguir manteniéndose,y que importa eso, si no sabes si no quieres saber quien pagara la cuenta de tu nueva alegría,pobre del desdichado ser, que tenga que rendir tus cuentas.
pero llendo mas allá después de tanta alegría después de que todo sea perfecto,de que hallas logrado lo que anhelabas,¿que pasara?, ¿te convertirás el un monstruo egoísta e ignorante que no ha podido aprender de la vida,?sencillamente la rutina te llevará a que te hartes rápidamente de tu vida, o peor aun al no reconocer el dolor y el sufrimiento tampoco sabrás lo que es la alegría y la momentánea felicidad,y ser feliz se convertirá no en un premio divino si no en el mas pesado y doloroso de los castigos.