martes, 21 de octubre de 2008

evening autumn



play:devil sold his soul-300

Parece que hoy ha sido un día de esos no muy agradables,
se respire una humedad, de esta que cala los huesos, esta todo húmedo,y no ha dejado de llover desde que me marche.
una serie de desafortunados encuentros ha hecho que esta humedad sea aun mas desagradable, me he pasado el día ermitando de un sitio a otro, metida en esa caja de zapatos llamada vitrasa, rodeada de gente irrespetuosa, y poco educada que por un misero asiento es capaz de clavarle a alguien su paraguas en un ojo.
sin quererlo esa serie de acontecimientos crea en mi un efecto invernadero, que no me hace escupir fuego, porque no cuento con esa habilidad, sencillamente ese tipo de cosas me hacen estar inflamable resto del día, y al mínimo detalle que mi cerebro capte como desagradable todo empieza arder como se fuese prendido con gasolina.

y es que hoy la gente estuvo tentando esa reacción en mi, sobretodo el querido alumnado borreguil con el que comparto aula, y esa manipuladora de profesora que tengo, que a la mínima oportunidad me ha "regalado" una falta, por llegar un par de minutos tarde, pero no por mi culpa si no por el autobús, esa trampa mortal para cualquier ciudadano confiado, que lo coge creyendo que así esta resguardado de la lluvia, pero lo que no sabe el buen ciudadano es que el autobús esta aun mas mojado que él, que la gente se pasea con sus paraguas chorreantes y que el suelo del autobús es como una pista de hielo, al mínimo tropezón PUM al suelo, sin olvidarnos de esa forma de conducir que tienen los autobuseros tan suya, y es que hoy me ha tocado a mi ser el ciudadano incauto que vuelve en autobús a casa para no mojarse y sale..a punto de declararle la guerra al mundo.
pero ahora ya estoy en casa abrigada, con una taza caliente y con una sonrisa en la cara ,y ya se me ha quitado toda esa humedad del cuerpo, ahora ya la lluevia no es tan amenazante debe ser porque la miro desde la ventana con tono de sorna, ahora me dispondré a calmar mis ansias asesinas, viendo una interesante película, pues cuando el otoño es lluvioso no hay cosa que incite mas que una manta caliente, una taza de algo rico y una película.