Que manía con adelantarlo todo, cuando aun no ha ocurrido
es como si sus relojes fueran años luz al mio
pero el tiempo no engaña
es otoño
es mi otoño, y no dejare que se valla hasta que llegue el invierno
y entonces mi otoño
timidamente cogerá sus cosas y nos cerrara la puerta en la cara
pero mientras quiero disfrutar del
verlo envejecer
al contrario que vosotros que vivís adelantados
a un compás frenético
que os hace estar un pensamiento siempre
por delante de mi
y mientras esperáis que llegue os olvidáis
de lo que sucede a través de vuestra ventana
y cuando ya llega lo que esperabais
ya habéis cambiado
y esperáis otro extraño
y así ciclicamente
nunca os cansáis
pero ellos os ven
y se cansan de vosotros.