No soy mas que un manojo de inseguridades puesto encima de una mesa, de una mesa de cristal con aun huellas de los vasos llenos de whisky a desbordar que yacían allí tímidos sin ningún posa vasos, soy una parte de esa baraja que no solo me afecta a mi, si no a mis oponentes que juegan severamente como si se apostaran la mitad de su sueldo al poker.
Ya es tarde, no para un ciudadano común de esta pequeña ciudad si no para una mente que trabaja demasiado rápido y que pide a gritos un suspiro una bocanada de aire que entre por sus oídos y así, refresque toda esa pila de archivos viejos de ideas, sueños, teorías y incluso algún sentimiento reprimido.
me aferro a mi café con todo el embrollo, ya no es tarde si no algo así como muy tarde me pitan los oidos, tanto que me siento como en un atasco en el centro de la ciudad, pero solo pitidos los camioneros histéricos aun no gritan en mis oídos, tengo las manos tensas yo diría que muy tensas me cuesta ser ágil escribiendo y no seria extraño que me equivocara de letra, me sentiría mas cómoda con una vieja maquina de escribir aporreando las teclas hasta dolerme las yemas de los dedos, quizá me vendría bien una R.C Allen un modelo 6 no con demasiados huecos entre las teclas, disfrutaría cada palabra cuidadosamente hasta cansarme y guardar la maquina en un sitio olvidado donde no verla bien para así acordarme menos de ella, y tirar lo escrito o para ser mas original quemarlo.
Podría pasarme las proximas 2 horas de mi vida escribiendo sobre estupideces como mesas de cristal maquinas de escribir y mas bulto para que el cansado lector no llegue al párrafo final, pero creo que ya es suficiente por hoy, a todo esto solo venia a decir que tengo un problema.
B.