Lo primero que hice al levantarme aparatosamente de la cama, en una habitacion incadescente, que apesta a tabaco y alcohol, lo primero despues de enredarme los pies en las mantas y caer ruidosamente en el suelo de parqué de mi habitacion, fue ver si habia algo escrito una pequeña sorpresa que me recordara que todo esto vale realmente la pena, que veo nada, que leo nada.
posiblemente ayer sin enterarme muy bien de lo que decia tuve una de esas conversaciones que te dejan un buen sabor de boca y que te hacen sentir menos incompredido en el tortuoso mundo del amor, del ofrece y que me das tu a cambio, retomar viejos recuerdos alegres con un viejo amigo, al que yo si conoci en un momento extraño de su vida, es gratificante ver como todo vuelve a un orden y todos los errores y fallos y circunstancias nos llevan al mismo camino y conclusion.
Di la talla como de costumbre muy por encima de toda espectativa, ¿a que precio?, ni idea del precio, solo de lo costoso que puede resultar afrontar ese tipo de cosas en situaciones criticas y mas con este vacio.
quiza todo se resuma al sufrimiento del comienzo no se paga con un perdon, y ya esta quedan ahi los defectos lastimando arañando,tal vez sea que yo no soy capaz de perdonar a nadie porque ni siquiera soy capaz de perdonarme a mi misma por mis errores justificados y no tan justificados, me puede el resquemor y ya no se si soy capaz de querer tan limpiamente, pero tengo claro ciertos limites, pues aunque mi naturaleza es una naturaleza vengativa y en momentos de arrebatos se base en el disfrute ludico del sufrimiento ajeno, mi conciencia sabe hasta que punto ser cruel, soy como un perro que corre detras de las luces furioso porque las quiere y no puede tenerlas una vez que las alcanzo ya no sabe que hacer,siendo un monstruo que se alimenta de ira y de odiar a todo aquel que hace daño, no he sabido hacer otra cosa en mi vida que odiar aquel que he querido.